Dominatrix Nomi
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La chica danesa

Estaba yo viendo Netflix el otro día queridos perturbados y habían puesto la película de la chica danesa. 

Tenía ganas de verla y la verdad es que aunque no me decepcionó (a pesar de que últimamente parece que todos los decorados de muchas películas, son del mismo estilo de decoración de adicción al decoupé y el estilo rural ingles) vi claramente el problema que tuvo este transgénero y la realidad de su problemática. 

Por lo que veo muy a menudo en mi línea 803, me llaman muchos sumisos que quieren ser tratados como mujeres y sobre todo les gusta sentirse mujeres en juegos sexuales, tanto con ropa de mujer o simplemente en el rol de la misma.

Son unos cuantos cientos los que me llaman continuamente con esas peticiones, que a mi me encantan, por que creo que los sumisos “trans” son de los más obedientes que hay, exigentes consigo mismos y mayoritariamente incomprendidos por sus parejas. 

Sean éstas, hombres o mujeres. 

Es totalmente comprensible entonces que este tipo de sumisos, busquen con más desesperación que otros los servicios de profesionales que los entiendan, ya que creo firmemente que está por encima de ser un juego sexual esporádico y de simple excitación, a una necesidad insatisfecha real, de sentir o necesitar ser alguien que nunca se va a poder ser. 

Por mucho que defiendan los transexuales, que ellos se sienten mujeres, nunca lo serán. No pueden tener hijos, (exceptuando las mujeres que se operan para ser hombres) nunca tendrán senos naturales y aunque su vulva parezca un clítoris…no lo es. 

Puedes aparentar ser una mujer….pero no eres una mujer. Ya no opino, sobre los ovarios, la menstruación o el útero. 

Esto viene al desarrollo de la película, la chica danesa, es evidente que lo que empieza siendo un fetichismo de juegos entre la/el protagonista y su mujer, acaba siendo una obsesión por el/la protagonista, por ser mujer a toda costa…aún estando enamorad@ de su mujer, a la cual adora. 

Pero siguiendo con el tema, llega a tal obsesión que ya no sólo quiere jugar a ser mujer, a comportarse como una mujer, vestirse como una mujer o tener relaciones o amantes con hombres….empieza a necesitar ser mujer de arriba a abajo. 

Eso le lleva a tener una operación de cambio de sexo en dos partes (en la película es así, en la realidad la operación era más compleja, con transplante de ovarios y útero incluidos), que le acaba provocando la muerte por infección. 

Tal es su obsesión, que antes de recuperarse de la primera operación, quiere ya la segunda y toma más pastillas de la cuenta (supongo que hormonas) que le hacen parecer histérica y fuera de si. 

Hoy en día, posiblemente no le hubieran permitido realizar dicha operación…al menos en un país civilizado. Ya que hay muchos países del mundo que mientras pagues, son capaces de operarte hasta el alma. 

Pero normalmente, se hacen estudios psicológicos para asegurarse de que las personas transgénero, sean realmente personas no con un deseo, si no con una necesidad. 
Ya que no es el primer caso, de personas operadas que luego se arrepienten de haber mutilado su cuerpo y ya no tienen vuelta atrás. Incluso han habido casos de suicidio.  

Jamás se debería operar a nadie, que no fuese mayor de edad y tuviera claras sus inclinaciones sexuales. No es de ahora, que se opera a hermafroditas, nada más nacer, cagándola de lleno, como si nacer con dos sexos, fuera un pecado capital. 

Uno nace con lo que nace y luego decide. 

Pero acabando con la película, es clara la obsesión por su aspecto y su condición, pero lo que no explica la película es que en realidad y a mi entender (y esta opinión es científica-psicológica propia) lo que desarrolla la/el protagonista es una doble personalidad, donde la mujer, acaba tomando el control por completo y decide asesinar a su lado masculino. 

Nunca he creído en la homosexualidad, ni en la heterosexualidad, creo firmemente, que todos somos bisexuales, de hecho, los egipcios, los romanos, los griegos y tantos y tantos otros imperios, la sexualidad era vista de forma abierta…hasta que llegó la religión católica y sus restrictivas normas. 

Pero no creo que todos los sumisos que me llamen, tengan también personalidad múltiple, pero si que es verdad, que los más femeninos, son los que más me divierten y realmente son muy masculinos en su interior. 

Hace unos meses me llamaba uno al que yo llamaba Pablo-Puta, el cual decidió unilateralmente dejar de hacer voces de mujer…y cuando me envió fotos (si es que eran de él) pude descubrir a un hombre muy varonil para mi sorpresa. 

No es el primero, como digo me llaman decenas de ellos y estoy segura que les encantaría poder hacer realidad lo que hizo la chica danesa en su momento (no operarse, si no pasar de forma desapercibida como mujer) y vivir intensamente la feminidad. 

Hay otro al que llamo la Choni…muy divertida y complaciente.

Y hace menos de una semana, ha aparecido en mi sistema solar una tal Ana. 

Aunque debería llamarle Ano…por que por mucho que me diga que le operaron la garganta y por eso tiene voz de “manolo” canta como una almeja que es un tío como la copa de un pino. 

Casualmente es como todos, “mujer”, muy puta y lesbiana. 

A veces me pregunto si creéis que soy estúpida y no me doy cuenta de las cosas….

Written by Dominatrix Nomi on Wednesday November 15, 2017
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