Dominatrix Nomi
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Mobiliario Humano

Una de las disciplinas que más me gusta realizar con los esclavos, es la de mobiliario humano. 

No creáis que es una tarea fácil, es más difícil de lo que parece. 

Para ser un mueble humano primero se deben tener ciertas cualidades que no todos los sumisos tienen. 

Para empezar los muebles, no hablan, no respiran, no tienen que ir al lavabo y no necesitan nada. 

Así que cuando mis sumisos no hacen bien de mueble, reciben una gran reprimenda y un buen castigo. 

El caso es que no es lo mismo ser una lavadora que ser una silla.

Para el caso de las sillas y las mesas es pertinente primero saber como y en que posición ponerse, las sillas son útiles como asiento o como reposapiés y las mesas para poner también las piernas y colocar cosas sobre ellas. 

Por norma general, insisto en que mis sumisos estén completamente desnudos para estos menesteres. La ropa en estos casos no hace más que estorbar. ¿Que hace frío? te jodes, ¿que hace calor? también te jodes, que te dejo señales con los zapatos, doblemente jodido, que se me derrama sobre ti la bebida y está caliente, pues disfruta…y si está muy fría …te jodes más. 

De vez en cuando me gusta limpiar los muebles, como haría en mi casa, les paso el plumero por la cara, por el pecho, los sobacos y la entrepierna. Si creo que necesitan una limpieza extra, de brillo, saco el spray para los muebles y la gamuza. 

Es ideal sacarle brillo a los muebles. Y si alguna vez se les ocurre moverse, reirse, estornudar o toser son severamente castigados. ¿Desde cuando un mueble se afecta por lo que le hagan?

También es imprescindible que sepan estar quietos durante horas, si quiero leer un libro y tomarme algo mientras estoy sentada encima de uno de mis sumisos, quiero estar tan a gusto como lo estaría en un sofá. 

Me importa una mierda, que al esclavo le duela la espalda, o no tenga rodilleras para hincar bien las piernas en el suelo. 

En ocasiones, me gusta ir sin bragas, ni tangas, y me gusta que mi flujo vaginal humedezca la piel del sumiso en el que me siento. Esas cosas ocurren….y que recen para que no me baje la regla!! 

En otras ocasiones para hacer de mesa les pongo un cristal encima, de esta manera puedo apoyar bebidas, comida, libros, revistas y todo lo que me apetece. 

Cuando necesito poner una lavadora lo que hago es utilizar al sumiso como si fuera un aparato, le dibujo la puerta, los botones, los paneles y los cajones. A medida que va pasando el programa de lavado el sumiso en cuestión, debe ir poniendo voces o hacer ruidos cada ciertos minutos, de hecho tengo un papel con las instrucciones de uso y un reloj para que no se pierdan, de esta manera, me van avisando (ya que son lavadoras que hablan, con sensores inteligentes) de cuanto queda de programa, que es lo que han lavado y cuanto les queda según el reloj. Mientras tanto, yo me dedico a leer, a vestirme o a desvestirme o a maquillarme. 

También los uso como armarios, normalmente los pongo con los brazos en cruz, y les pongo perchas sobre los brazos, mientras me cambio de ropa, a veces soportan un espejo en el cual me miro y siempre los miro de reojo para que no me miren. ESO ESTÁ PROHIBIDO! absolutamente, bajo castigo severo. Tanto como si me ven o no….por que puedo estar detrás de un biombo, está prohibido mirarme, a la cara, al cuerpo o cualquier sitio que no sea al vacío…como lo haría un mueble. 

Alguna vez los he usado de caja registradora, aunque es sencillo, que un humano se comporte como una caja registradora o máquina expendedora de cualquier cosa, les lleva semanas aprender.

Para empezar necesitas un cajón, que el sumiso soportará con los dos brazos, se vuelve a repetir el tema de los sonidos de apertura, conteo y cierre, además de llevar una calculadora colgada del cuello, lo que hace más especial la sesión, ya que una teclea lo que va a cobrar y espera la respuesta adecuada de la voz de la máquina, si ésta se equivoca, bofetada, si se vuelve a equivocar se le retuerce el pezón, si se vuelve a equivocar, se le echa aceite, si se vuelve a equivocar se le da un golpecito en la polla…y así sucesivamente hasta que funciona con normalidad. Aunque parece ser que hay sumisos, que les gusta equivocarse. Y ya se sabe que las máquinas a veces funcionan bien a golpes.

Aunque de todos los muebles que he usado, hay uno que es mi favorito, el columpio!

Este mueble tiende a ser el más divertido de todos, la idea es poner al sumiso en una pseudo suspensión, más como si fuera una amaca. Intento por todos los medios que no sufran en extremo las extremidades al sentarme encima, y lo hago a una distancia suficiente para que me pueda levantar rápidamente si veo que el sumiso no puede soportar el peso. Para que las extremidades no sufran, intento primero atar tanto pies y manos sobre mullidas tiras de esterilla de las que se pueden comprar en una tienda de deportes. Sé que es muy divertido poner las ataduras sobre la piel, pero algunos sumisos no soportan ni el dolor, ni las marcas…que pueden ver luego sus esposas. De esta manera siempre pueden soportar más peso. 

Normalmente me siento sobre sus barrigas y me balanceo como si se tratara de un columpio, el cuerpo del sumiso en forma de U es siempre cómodo y frágil a la vez, por eso hay que tener mucho cuidado, pero cuanto más te balanceas, mas agradecidos están ellos. En alguna ocasión, he escuchado sumisos decirme que no pueden soportarlo y entonces los utilizo como si de un cojín se tratara, sujeto unas correas y una tira de cuero, de esta forma el esclavo no tiene que soportar el peso en sus extremidades, pero si soportan mejor el peso de mi cuerpo sobre el suyo, en esa ocasión, si que me columpio con ganas y ánimo, ya que apenas puedo hacerles daño y sólo tienen que soportar el peso sobre sus barrigas, y a ellos les encanta ser usados para que su ama se divierta balanceándose arriba y abajo. 

Aunque ninguno supera más de 15 o 20 minutos de peso balanceándose. Cuando me dicen la palabra clave, los suelto poco a poco y los dejo reposar en el suelo, mientras reponen el aliento y sus músculos y huesos se resienten. Creo que ese es el mejor momento, cuando los oigo quejarse y resentirse…..pero para eso vienen, para que les duela…..

Written by Dominatrix Nomi on Thursday March 26, 2015
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