• Perfumes Queen of Temptation

    Aquí el Piojo demostrando lo empalagoso que puede llegar a ser…

    Pues ayer tuve mi primer día de rehabilitación y la verdad, que preferiría no haber ido, por que aún me molesta más la pierna. Me han dicho que es normal, que al principio notaré molestias, pero que con el tiempo, se va pasando.

    También me han dado ejercicios para hacer en casa y en el camino de vuelta, pasé a recoger un paquete que me había enviado el Piojales.

    Ya me había avisado de lo que era, como se puede observar en el mail que encabeza este post.

    Pero no me había enviado ninguna imagen de los perfumes….como definirlos….en que contexto podría expresarlos…creo que ésta es la mejor opción:

    Queen of Temptation «Fatale»…y tan fatale…

    Olvida todo lo que sabes sobre perfumes “elegantes” «sofisticados» o “discretos”.

    Queen of Temptation (de un tal George Mezotti mundialmente conocido en su casa a la hora de comer) no es solo un aroma, es un manifiesto visual y olfativo contra la sutileza.

    Sus frascos de cristal, tapizados de peluche cual sofá de puticlub y adornado con cadenas de perlas y brillantitos, gritan glamour con la sutileza de un megáfono, recordándote que aquí todo es exceso y ostentación a niveles absurdos.

    Queen of Temptation «Elegance»…elegantísimo….

    Cada pulverización parece decir: “No estoy aquí para pasar desapercibida, estoy aquí para aplastar la moderación”. Y sinceramente no me voy ni a molestar en saber cuales son los ingredientes de salida, corazón o lo que venga, por que no me ha gustado ninguno.

    El perfume mismo sigue la misma filosofía: notas que intentan seducir se mezclan en un cóctel de exageración, como si alguien hubiera decidido que la vulgaridad pudiera ser elevada a la estratosfera.

    Queen of temptation «Seduction» …ejem….

    Es el epítome del kitsch, ese glamour que roza lo ridículo pero que, de alguna manera, logra fascinar por su «desparpajo», desde luego los frascos llamativos son, eso no se lo quita nadie.

    Supongo que puede ser perfecto para quienes piensan que si un perfume no te hace sentir como si fueras la hija bastarda de Paco Clavel y Lady Gaga, simplemente no vale la pena. Una oda a lo horterada, una declaración de extravagancia y sobre todo, un recordatorio de que a veces, menos es simple y categóricamente un puto meódromo en vez de un vater.

    Queen of Temptation «Passion»…pasión por tirarlo a la basura…

    Piojo…tenemos que hablar….