En cuantos sitios he vivido?

Se que es un post raro, pero como me encanta hablar sobre mi y últimamente no me apetece mucho hablar de películas, o de sesiones, o de cualquier otra cosa, pues voy a hacer un post de todos los sitios donde he vivido, desde que era bien pequeña.
Que os importa un huevo? Pues no leáis, a la que le importa un huevo si leéis o no; es a mi.
Bien, antes de nada diré, que no me gusta viajar, me estresa muchísimo, y tal vez por eso, no me gusta cambiar de residencia, pero la vida muchas veces, me ha preparado para el terreno del movimiento perpetuo.
Ilustraré con mapas o fotos donde he vivido exactamente, no voy a poner donde nací, ni donde vivo ahora, pero entenderéis enseguida el por que.
De pequeña, vivía entre Barcelona y Comarruga, un pequeño pueblo costero. Comarruga es una localidad costera perteneciente al municipio del Vendrell, situado en la provincia de Tarragona. Hasta 1946 formó parte del antiguo municipio de San Vicent de Calders. Donde acaba la civilización más o menos.

Mis recuerdos principales de aquel pueblo de mierda, son:
Que vivíamos en unos pisos con chimenea, que me fugaba cuando mi madre me quería duchar, que me fugaba con mi perro para irme a la playa, que había unas carpas donde le pedía dinero a mis padres para jugar a los videojuegos con tan sólo cinco años, mientras ellos jugaban al billar y bebían cervezas y cubatas y que habían cerdos, bueno, lo que antiguamente se llamaban porquerizas y recuerdo que un niño se subió a un cerdo y el cerdo salió corriendo mientras el niño se sujetó a las orejas del mismo. Que teníamos un perro que se llamaba Kraken y que sólo había un puto ambulatorio de mierda a chorrotropocientosmil quilómetros y que una vez me abrí la crisma y tuvimos que ir andando hasta allí, con tan sólo cinco años, que cuando llegamos estuvimos como tres horas por que estaba a reventar de gente y que el médico me dijo que era una niña muy valiente, por que me cosió sin anestesia y sin nada, así a las bravas y no dije ni mu. El tipo se quedó flipado, como una niña de cinco años, había andado todo ese camino, perdiendo sangre, con una herida abierta y luego cuando llegó al ambulatorio estuvo más de 3 horas callada, sin llorar y sin joder y luego la cosieron sin anestesia y se quedó tan ancha.
Y que allí aprendí a montar en bicicleta, por que le dije a mi padre, que lo había soñado, que me quitase las ruedas de atrás y mi padre pensó «Que hostia se va a dar» (dicho por el mismo) y que salí escopeteada con la bici y que nunca más me caí. Por que lo había soñado.
Que lástima, que ahora no sueñe que me toca un cupón de la ONCE con un premio de 6 millones de euros….
También recuerdo que mi madre trabajaba en un taller de pieles y mi padre entonces trabajaba en la construcción.

Luego también estuvimos un tiempo viviendo en Castelldefels, sobre todo los meses de verano (3 meses enteros), en un lugar llamado «Vistalmar» o algo así, una urbanización, bastante lejos del mar por cierto, ya que estaba metido hacia dentro y en llegar a la playa tardabas tranquilamente, más de 70 minutos. Y lo de «Vistalmar» era una puta utopía, desde la terraza de los pisos lo único que se veía era un edificio en frente y el mar a lo lejos y en pequeñico.
De hecho, para llegar al piso desde la Renfe, tardabas la friolera de 35/40 minutos andando y ni si quiera era una parada formal de tren, era un puto apeadero y los pocos autobuses que habían pasaban cada hora y media, dos horas.
Ahí aprendí lo que es la paciencia y dejar las prisas en un bolsillo. Y no tocar los huevos con gilipolleces.
Recuerdo haber visto pasar trenes tan pero tan cargados, que lo ideal era irse a un bar a comer algo y cogerlo a la noche, por que no cabía un guisante.
Y por último, para ir a la playa, había que pasar por las vías del tren, si o si …de putos locos vamos.
Las urbanizaciones no estaban mal, tenían piscina comunitaria, pistas de padel o tenis y habían otras construcciones alrededor bastante grandes, independientes totalmente de casas unifamiliares, con piscina, que muchos de los que vivían allí, las habían construido con sus propias manos.
Luego volvimos definitivamente a Barcelona y nos fuimos a vivir a la Travesera de les Corts.
En estos putos edificios de mierda:

Travessera de Les Corts, 174-200
Enric Giralt i Ortet, Josep Maria Soteras i Mauri
1964-1970
Sinceramente, no recuerdo mucho de aquel sitio, por que estuvimos muy poco tiempo, luego se habló de irnos a vivir a San Just Desvern, Santa Coloma o incluso a Poble Sec, pero al final acabamos viviendo en el Eixample Esquerra.
Allí, pasé la mayor parte de mi adolescencia. Aunque todavía íbamos de vez en cuando a Castelldefels, incluso en invierno, que era cuando más frío hacia y peor se pasaba.
Cuando cumplí la mayoría de edad me largué de casa y me fui a vivir a la calle del Tigre, en la misma calle que la sala de fiestas La Paloma, en el Raval.
Estuve poco tiempo y luego me trasladé a la calle Pou de la Cadena, en el barrio de Ciutat Vella. Con una chica de la zona de bares donde trabajaba que también era camarera como comenté en este post
De allí me trasladé a la calle Roger de Llúria, por encima de la Gran Via, pero no recuerdo el número. Donde una tipa tenia uno de esos pisos mega enormes del eixample barcelonés, donde alquilaban todas las habitaciones individualmente del piso, con derecho a cocina y cuarto de baño.

Recuerdo que había un teléfono, para dos pisos y que yo me tiraba horas hablando. También que el calentador era eléctrico y que o te lavabas la cabeza un dia y el cuerpo otra, o no te duchabas por que salía el agua gélida a mitad de la ducha y rezabas para pillar la ducha sin que nadie se hubiera duchado antes, por que si no, no había agua caliente. Casi siempre me duchaba de noche, cuando todo el mundo estaba durmiendo.
Y yo era una «privilegiada» por que tenia una habitación doble con separación, con cama, armario y puerta corredera que daba a otra habitación con mesa, hornillo y nevera, SÓLO PARA MI, y luz natural, mientras que el resto de habitaciones, no tenían esos «lujos» o «privilegios».
Además yo allí me podía poner la tele, traer amig@s y dormir con quien me daba la gana. Era como un piso en pequeñito dentro del propio piso.
La única pega es que no había lavadora y en aquella época, no habían lavanderías como hoy en día y llevar la ropa a lavar me salía por un ojo de la cara, así que muchas veces me lavaba cosas a mano y que fuera un cuarto sin ascensor, tampoco ayudaba para subir la compra la verdad.
Y que hubiese un boquete en el techo del pasillo justo en frente de mi puerta, donde salían mosquitos como hidroaviones, tampoco mejoró la cosa.
Luego no me preguntéis como, acabé en una casa semi okupa, estuve un par de noches, no eran mala gente, pero no era lo mio, y sinceramente, no recuerdo en que calle fue, sólo recuerdo que no había cuarto de baño (taza de vater si, pero bañera no) y que estaba en el Raval…The Mad House la bauticé, como el tema de Anthrax The Mad House
Al final, me fui a otro piso compartido, en la calle Entenza, exactamente en este portal:

Donde mis amig@s venían cada fin de semana y nos llevábamos muy bien, con el resto de gente que tenían otras habitaciones, organizábamos cenas, con espaguetis, pizzas, porros (muchos porros….) alcohol (mucho alcohol) y drojas (muchas drojas) y veíamos películas y celebrábamos la nochevieja, Fin de Año, San Juan…pero nada es para siempre, hubo gente que se tuvo que trasladar y al final los dueños decidieron dejar de alquilar habitaciones, algunos miramos de pillar un piso entre todos, pero al final cada uno tenía sus historias y bueno, me tuve que buscar otro sitio.
Aquí si que tuve problemas con una chiflada (bueno no sólo yo, casi todos) a la que al final acabaron echando a la puta calle. Todo iba sobre ruedas y la loca esa, que no tenia trabajo, ni oficio, ni beneficio, empezó a hacer el cafre, y se echó un novio, que reventó la puerta de un patadón, por que tuvieron una trifulca, ahí fue cuando los dueños decidieron dejar de alquilar habitaciones.
Tenia que llegar la loca con el novio tarado para joder la fiesta.
Un amigo me llamó justo cuando buscaba piso y me ofreció si podía cuidar unas plantas en un ático con más de 30 bonsáis, que me podía quedar allí durante todo el mes a cambio de cuidar las plantas.
Pues allí que me fui, sin problemas. Esto fue delante del parque de La Espanya Industrial, exactamente aqui:

De allí me fui a vivir con una familia de sudamericanos, en la Avenida Madrid.

Sólo recuerdo que había una panchita gorda, que no paraba de pasar por delante de mi cuarto y que cuando yo no estaba estoy segura que entraba en mi habitación. Por que no estaba bien de la cabeza. Menos mal, que no llegó al mes el tiempo que estuve allí. Y encima me operaron de un pie y estuve de baja varios meses.
Y justo me llamó un amigo, que estaba compartiendo un piso, que si sabía de alguien que le interesase una habitación por que se les iba una inquilina del piso, así que dije «para mi!!»
Era un piso en la calle Olesa en el barrio de San Andreu, cerca del Hipercor de Meridiana:

Con una habitación de matrimonio, con luz natural, amplia, con un mega armario de cuatro puertas, cama de matrimonio y el piso estaba bastante completo, por que el colega, tenía una cadena high Fidelity, televisión por cable, podíamos tener gatos, o cualquier animal que nos diera la gana.
En ese momento, yo tenía un hámster y adopté a un gato callejero. Además de los dos gatos que ya vivían allí y unos peces.
Aquel piso fue la hostia, cada fin de semana nos juntábamos como 12 0 15 personas (a veces más) cenando y luego nos íbamos todos de fiesta juntos y volviendo al día siguiente juntos, la gente dormía por cualquier lado (yo en mi cuarto, pero más de una vez, dormimos tres personas en mi cama de matrimonio), despertando con música de Whitesnake o Iron Maiden (éramos todos heavys) y luego desayunando churros con chocolate o íbamos a hacer el vermut, volver ver pelis y al día siguiente juerga otra vez y si había puente, ya ni te cuento. La verdad es que fue una de las mejores épocas de mi vida y de las que guardo mejores recuerdos.
Nunca me faltó un céntimo, nadie tocaba las cosas de nadie, ni desaparecía nada. El respeto era total.
Pero como siempre tiene que venir alguien a joder la marrana.
Por desgracia empezaron a aparecer personajes, que siempre corrompen y pudren todo lo que tocan, aunque también se acababa el contrato del piso y no lo renovaban, así que hubo que hacer las maletas de nuevo.
Estuve a punto de irme con uno de mis amigos, pero al final, después de todo aquello, buscaba tranquilidad, así que encontré una señora mayor, que alquilaba una habitación y estaba la pobre más sola que la una. En un principio, me lo pensé, pero cuando la mujer me dijo, «oye vas a venir a vivir pronto?» me di cuenta, que la pensión no le debía alcanzar para mucho.
Así que me fui a vivir con ella, por tranquilidad y cierta lástima la verdad. La mujer aquella era la típica gallega de pueblo que se había pasado viviendo en Barcelona 50 años y no sabía una palabra de catalán, la verdad es que muchas tardes nos poníamos a hablar y me contaba sus historias, con la familia que querían su piso, que no la dejaban tranquila, que desde que se murió su marido estaba muy sola, pobre mujer…una vez la tuve que acompañar a la ferretería, por que le querían clavar 3000 pesetas, por un fluorescente de la cocina, claro cuando llegué allí, le dije, que me cambiara el fluorescente por uno nuevo y me diera un cebador, que era lo que no tiraba, joder, la pobre mujer sin un duro y por algo que costaba menos de 600 pesetas, le querían cobrar 3000…hijos de puta…
Al final le acabé cambiando el cebador y el fluorescente gratis y le ahorré una buena pasta.

Cual fue el problema entonces? Primero que esto estaba en la calle Biscaia cerca de donde vivía en la calle Olesa, no tuve que dar muchas vueltas, pero esta mujer, con sus rulos en la cabeza, desapareció, de un día para otro. Directamente, venía de trabajar y nunca había nadie, así me tiré como una semana…nadie me había dado un teléfono donde llamar, nadie me había dejado una nota…piqué en la puerta y nadie contestaba. Pensé incluso que a lo mejor, la mujer se había muerto en la habitación…y entonces, que hacía? Esperar a que oliese para llamar a la policía?
Y lo peor no fue eso, lo peor es que de pronto, un día, me estaba peinando en el salón, preguntándome donde estaba la vieja y aparece por la puerta, abriendo con sus propias llaves, una tipa, que me pregunta que quien soy.
Coño!! Que quien soy?!! Quien coño eres tu hija de puta!
Y me soltó que era la nuera de la vieja y que la vieja se había ido al pueblo por que no se que historia y que la vieja le había pedido que pasara por el piso, para ver que todo estuviera bien.
Tócate los cojones!!! Pardón? Le dije, que todo estaba correcto que esperaba con ansias la llegada de la puta vieja y así como se marchó, me busqué otro piso donde vivir.
Que le costaba a la subnormal de la vieja dejarme un teléfono, información, yo que se, el nombre de su nuera, para que le diera el parte, y saber al menos cuando iba a volver, por que se lo dije a la nuera, estuvo al canto un duro, de que llamase a los bomberos para que reventasen la puerta, por si la vieja estaba marmolillo en su cuarto, joder.
Recuerdo cuando llamé a una amiga y le dije, «tia no se que hacer, llamo a la poli?» y mi amiga diciéndome «Joder que miedo tia, yo no pegaría ojo…y si está muerta y se convierte en zombi» XDDDD
Eso no se hace coño. Que puto susto me dio la vieja de los cojones.
Y además pensé, y si a la vieja los hijos quieren el piso, a mi son capaces de matarme una noche si tienen llaves…sal de aquí cagando hostias!
Y eso hice.
De ahí, me largué (por cierto la vieja cogió un rebote brutal y me devolvió más de lo que tocaba de la fianza y me dijo que me llevase todo el jabón de lavadora y me preparó una bolsa hasta con aceite…estaba dolida por que me iba…pues que se joda, haber avisado y no haberme dejado tirada de esa manera) a la calle Sant Pere Mes Baix, en el gótico, pillé la habitación allí, por que estaba a cinco minutos andando de mi trabajo, era otro piso sin ascensor, un cuarto pero la habitación era guapísima, mucha luz natural y un salón bastante amplio.

No había tele, pero un amigo me regaló una que tiraba y el chico que me alquiló la habitación, me la alquiló con la condición de cuidar a su gato, hasta que llegase su hermano al cabo de 4 meses, por que él se iba a la mili.
Sin problemas, su gato y mi hámster, se harían buenos amigos (por cierto al gato que recogí de la calle, le encontré un sitio donde lo adoptaron). Era un gato siamés de raza pura (La cola torcida o con un nudo en la punta es un rasgo genético e histórico muy característico de los gatos siameses tradicionales u originales, conocidos como Wichien Maat o siamés tipo Thai), de los de la cola torcida y más tonto que un bocao en la polla.

Pero la verdad es que me tiré un verano de puta madre, como siempre, la casa llena de gente durante todo el verano. Además muchas veces terminaba de trabajar en el Tequila y la gente se venía a mi casa directamente.
Que pasó aquí? Pues que el hermano vino y era un puto gilipollas, lo digo en serio, era un retrasado mental, pero aún hubo algo peor, el que se fue a la mili, no pagó el alquiler durante todos los meses que estuve allí, me dijo donde ingresar el dinero del alquiler (mi parte) y su parte no la ingresó, menos mal que guardé los justificantes con mi nombre en los ingresos, pero la dueña del piso, se plantó por sorpresa y entró con sus propias llaves (algo que es completamente ilegal) y empezó a chillar y a berrear (y con razón) y le enseñé mis ingresos y le dije, que por mi parte estaba todo pagado, pero que no se preocupase por mi, que esa misma semana, yo me largaba y así hice.
El hermanísimo entró en cólera, por que iba a tener que pagar las deudas de su hermano y encima, se quedaba sin la persona, que cuidaba al gato y se le iba la mitad del alquiler por la puerta, y entró en cólera de tal manera que tuve que ir a la policía, eso si, cuando se plantó la nacional en el piso (entonces no existían los Mossoss d’Esquadra), se le pasaron todas las gilipolleces.
Luego buscó a gente a quien engañar para compartir piso (compañeros de su clase donde estudiaba fotografía) y un día me encontré a uno que me explicó que no había funcionado y además había sido una pesadilla vivir con ese tipo, que era un psicótico, neurótico y un maníaco, así que no eché mucho de menos a ese par de hermanos flipados, aún salí a tiempo creo yo. Y lo que me costó que me devolviera el dinero de la fianza.
De ahí, me fui a la calle Cadena (hoy desaparecida reconvertida en la Rambla del Raval) otro sitio de puto lujo, un mega piso enorme, donde mi habitación era la mejor de todas, con un ventanal enorme con luz natural, suelo de gres blanco, una habitación, donde por primera vez en mi vida, ME SOBRABA ESPACIO, lo que era siempre improbable.
Por que yo me trasladaba con toneladas de cosas.

Sólo he encontrado esta foto, del año 36, aunque la verdad, la calle estaba más o menos así de hecha mierda, aquellas calles llevaban siglos sin asfaltarse, todavía con adoquines, con tendales en la calle y con portales hechos aunténticas porquerías. Pero así era…
Ahora, hay que decir, que como es internet, sin moverme de mi casa, estoy encontrando las imágenes de todos los sitios donde he vivido y os las muestro sin tener que pasearme por todas las calles, para hacer fotos una por una…gran avance la verdad…
El chico que tenia el piso, era un colgado la verdad, era de Valladolid, que había estudiado teatro, danza y no se que mierdas más.
Venía de clase alta y tenia una novia (en Valladolid), y a todo el mundo le iba diciendo que yo era su hermana (¿?), mientras de vez en cuando se traía lumis a la casa (o.O) y luego no las acompañaba ni a coger el taxi, más de una vez tuve que acompañar a alguna de esas lumis …claro imaginad, lumis de 15.000 pesetas la hora a las 12 de la noche en el Raval…Las tías cagadas de miedo
Y tenía una pobre gata, que cuando le molestaba me la metía en el cuarto, la pobre se metía en mi armario a dormir y me lo dejaba todo lleno de pelos (lo que no me importaba) pero si tanto le molestaba la gata, para que la tenía?
Al final la gata vivía más conmigo que con él y en aquel momento, mi hámster ya se había muerto pasados los 3 años de vida.
El caso, es que no me gustaba mucho aquel tipo, era un tío muy raro, intenté llevarme bien con él, pero era el típico tipo de familia bien, lleno de complejos, neuras y delirios raros.
El caso es que en aquel momento, me fui a vivir con un novio que me eché y el tipo me tenía que devolver el depósito de entrada y me dijo, que no tenía dinero…no? Dije yo…pues nada, me llevo la lavadora y a la gata…y así se acabó el problema.
Pocos meses después apareció por el bar donde trabajaba para decirme que se yo y lo mandé a la mierda. Nunca más supe nada de él…y mejor la verdad.
Con mi ex de mierda, estuvimos viviendo en la calle Volta de Colomines, aquella callejuela era la coña en vinagre. Lo mejor el vecino de en frente, como me reía con él y me explicaba historias y batallitas del abuelo cebolleta. Pero el piso…ay! el piso…
Justo en frente de la Farmacia teniamos el piso, y el vecino simpatico vivía al lado de la farmacia, en un local, reconvertido en vivienda, aunque el suyo era de propiedad y tenía un perro que se llamaba Canelo.
Se llevaba muy bien con mi perra, que todas las tardes antes de irme a trabajar, la sacaba camino por la calle Princesa y la llevaba al Parque de la Ciudadela.
Allí rescaté decenas de gatos, todos los que pude, por que no paraban de abandonarlos. Pobretes y lo peor es que el ayuntamiento los capturaba y los sacrificaba.
Cuanto cabrón y que pocas balas.

Para empezar el piso era una ratonera, la pared del cuarto estaba abombada hacia dentro, no nos podíamos duchar por el día, por que caía el agua al local del carpintero justo debajo nuestro, así que nos duchábamos por la noche y al día siguiente, ya lo tenia seco y no se daba cuenta.
Era un piso con cocina, el lavabo y el cuarto de baño estaban separados y luego había un salón comedor y una habitación, no había nada más…bueno si, REJAS, rejas de metal y tendederos que no podías usar, por que en cuanto colgabas algo, los moros te robaban la ropa que colgabas, daba igual que fueran unas mallas, una manta o una camisa a cuadros, cualquier cosa que tuviese un mínimo de valor o utilidad, te desaparecía y de la misma manera, oías como los moros, magrebíes y los argelinos y marroquíes, robaban a los turistas, se ponían a correr como putos demonios, se pasaban entre ellos lo robado y cuando llegaba la pasma, estaban con las manos vacías.
La de japoneses/as, franceses/as, italian@s, norueg@s y un largo etcétera escuché gritar cuando les robaban, y siempre era lo mismo, los marroquíes decían que eran los argelinos y los argelinos decían que los marroquíes, ahí ROBABAN TODOS (y siguen robando), los unos y los otros, no se dedicaban a otra cosa.
Entre eso, conocí a gente nueva, más joven que venían a mi casa, pero que ya no eran tan enrollados como los de años atrás, llegaban a tu casa con las manos vacías y esperaban que les dejases quedarse, que les dieras de comer y nunca ponían un duro en la mesa.
Las nuevas generaciones, eran egoístas y muy creídos y cuando les pedías algo, siempre escurrían el bulto.
Fue una época un poco oscura, la verdad, entre que el piso era una mierda, mi relación era otra mierda y la gente tampoco acompañaba, sinceramente, empecé a tener ganas de vivir sola sin que nadie me tocase los ovarios.
Y eso hice, mandé a paseo a mi ex y mi abuela me ayudó a que me alquilasen mi primer piso, así que me fui a un piso que según el feng shui, no debería haber alquilado en mi vida, jamás de los jamases.
Pero allí me tiré 5 putos años. Eso si, fui muy feliz, por que hice lo que me salió del mismísimo coño.
Además por primera vez tenía dinero (un millón de pesetas, por denunciar al Tequila, por tenerme sin contrato y sin asegurar durante 3 años y me tiré el primer año completamente sabático…por que me lo merecía después de todo lo que había aguantado)
Empecé a acumular animales abandonados que me encontraba por la calle hasta reunir la friolera de 9 gatos y dos perros. Más todos los que di en adopción o tuve que sacrificar, por que estaban altamente enfermos o terminales.
El piso tenia 33 m2, si si, se necesita un mínimo de 36m2 para tener la cédula de habitabilidad y tenia agua de depósito (que ya entonces estaba prohibida), pues no se como me lo monté que pasé de tener un «estudio» a tener un «piso» por que conseguí que adjuntaran los metros cuadrados de las zonas comunes con el piso colindante, dentro del rellano, por que había sido un piso muy grande, reconvertido en 3 más pequeños cada uno con todos sus suministros, de hecho mi piso, tenia cocina, trastero, 2 habitaciones (una de matrimonio y una individual), cuarto de baño, salón comedor y hasta pasillo de entrada…en 33m2….alucinante. Ni en Ikea te consiguen eso…
Y el agua de depósito la acabaron quitando, por que como no me renovaron el contrato y YO, les había conseguido la cédula de habitabilidad, y no me dieron ni las gracias, dije si? Pues tranquilos, que vais a pagar la cédula con vuestro lomo.
Me fui y les metí un paquete en el ayuntamiento y tuvieron que hacer reformas de todas las infraestructuras de las tuberías de agua, incluyendo los contadores centrales, las tuberías de plomo y la retirada de todos los depósitos de agua del siglo XIX por lo menos, por que ese edificio era del año 1890 o 1830 ni más ni menos, algunas de las paredes eran de piedra de mampostería y piedra caliza…
Tengo que decir, que aunque me encantaba vivir allí, tampoco había ascensor y habían muchísimas humedades, hasta el punto que tuve problemas de asma durante los últimos años hasta que me volví a cambiar de piso.
Salí de allí cabreada y con pesadillas, lo juro, tenia pesadillas por las noches cuando salí de allí y cuando tenia que volver a por algo al piso en el traslado, me cogían nervios y ataques de ansiedad, no se por que, luego volví a visitar a vecinos que vivían allí y no me pasaba eso, pero me iban contando que en el piso se habían metido unos okupas y que llevaban sin pagar como dos años y no los podían echar…que se jodan (pensé) a finde cuentas, eran de esas inmobiliarias que se pasaban por el forro todas las normativas vigentes, que no cambiaban las tuberías de plomo, que alquilaban pisos en mal estado con el rollo de «es que es barato» y no se hacían cargo de nada, una vez me quedé sin luz por que hubo una fuga que me inundó el techo desde la terraza encima mío (ya que mi piso era el último de la finca) les envié burofaxes, les puse reclamaciones, les llamé por teléfono, bueno, pues como si oyeran llover, me lo tuve que solucionar yo solita.
Luego que si es que me okupan…pues tratando así a la gente que esperáis hijos de las mil putas? Que esperáis?

Sabeis por que se llama el Carrer d’en Groc (amarillo en catalán) por que en los años 30/40 hubo una masificación de chinos, que vinieron a vivir a Barcelona y todos se fueron a vivir al centro.
De hecho, «el barrio chino· se llamó por eso, por que había tal masificación de chinos, que de ahí sacó el nombre.
Y si, años después, mis vecinos seguían siendo chinos, con los que tuvimos algunos problemas, por que pegaban a sus propios hijos y tuvimos que denunciarlos por malos tratos.
8 vecinos tuvimos que poner una denuncia colectiva, por que si no, no nos hacían caso, ni llamando a la policía.
De hecho le dije a la que me atendió, que le daba de comer al policía que viniese a mi casa a grabar lo que escuchábamos, por que daba puto miedo.
Bebés berreando durante horas, por que no les daban el biberón.
Y luego tuvieron la desfachatez de llamarme racista.
Por cierto este piso estaba en la calle Groc al lado de la central de Correos al lado de Vía Layetana, me encantaba salir con mi perra a pasear por el puerto y la playa que las tenía a 3 minutos y el olor a caramelo fundido de los flanes que hacían en el restaurante de abajo.
Y allí tuve muchísimos novios, por que la parte del matrimonio según el Feng Shui, era enorme y algunos quisieron casarse conmigo, pero yo siempre decía lo mismo, a tomar por el culo, yo no me caso…nunca más volveré a coger un piso, que le falte la zona del dinero y le sobre la del matrimonio.
De allí me fui a vivir al Paseo Valldaura. Que decir de esa zona…madre mía…
Y ese era mi puto balcón, aunque yo pinté la reja de color rojo y en las ventanas, siempre tenía plantas de colores.
Encima vivía la «Rompetechos» (la loca que me denunció) la llamábamos así, por que llevaba unas gafas de culo de botella de pasta negra.
La verdad es que era un piso muy bajo y a veces temíamos, que alguien se colase por el balcón. Pero nunca ocurrió nada malo…

No se, parecía un sitio bastante tranquilo en «principio», con bastantes zonas verdes, además la zona estaba en pleno cambio urbanístico, yo había ido por allí algunas veces por que tuve un par de novios, uno precisamente en esa misma calle. Y nunca había visto nada raro. Si si…
Un día bajé a sacar a los perros y nada más salir me encontré dos patrullas de cuerpos especiales con metralletas, fue la salida con mis perros, más corta de la historia.
Al final me enteré, que habían unos bloques, en el cruce de Paseo Valldaura con Rio de Janeiro a los que llamaban «Los bloques del Bronx» y si, como el Bronx eran, llenos de gitanos que vendía drogas, aquel día estaban haciendo una redada de ahí la policía con metralletas y los furgones, ahí llegué a ver de todo, colchones ardiendo, vecinos con cacerolas quejándose de la venta de drogas, yonquis chutándose en medio de la calle con la jeringuilla clavada en el brazo durmiendo, zonas de descampados con toneles llenos de jeringuillas que ponía las asociaciones para que las jeringuillas no las desperdigasen por ahí, asaltos, peleas entre gitanos y yonquis, entre gitanos y vecinos, entre gitanos y negros… en el Heron City NO PODÍAS PISAR EL OPENCOR, por que los gitanos entraban y se llevaban botellas de alcohol, jamón serrano y tenían atemorizados a los vigilantes de seguridad, un día por un bolso, se liaron a navajazos…con eso está dicho todo.
Podría hacer un post sólo, con las anécdotas de toda esta gente. Pero paso, sería darles una atención, que ni se merecen. La única recomendación que puedo hacer es que cuando te metas en un sitio así, te largues, por que no va a cambiar, sólo va a ir a peor.
De hecho, yo tenía el coche aparcado un día y me lo intentaron robar, me lo estrellaron contra un poste, llamé a la policía para que hiciera el atestado, tuve que poner la denuncia pertinente y encima me rompieron un faro. Así no se puede vivir y en la finca donde yo vivía no era mucho mejor, la vecina de encima mío estaba liada con un moro que la inflaba a hostias, escuchaba como lloraba y como se gritaban, hice algo? NO.
Me daba mucha lástima por el niño que tenían y por un perrito (se los tendrían que haber retirado los dos), pero ella era un puto demonio, no paraba de quejarse de mis gatos y mis perros, que si olían, que si ladraban, cuando todo era mentira.
Llegó a enviarme a un inspector de sanidad, y el mismo inspector cuando la otra le decía «no lo huele?..es que no lo huele?» Le dijo, mire, si pone la denuncia entraré en la casa de esta chica, pero oler no huelo más que a patio interior de luces.
Cuando llegó, me dijo que tenia la casa en perfecto estado y que no me molestaría más. Fue el colmo. Como su vida era una puta mierda, tenía que joderme la mía, claro que si. Esa DESGRACIADA, no soportaba que yo viviera sola, fuera independiente, tuviera dinero y fuera la representación de lo que ella JAMÁS iba a ser, ni a conseguir.
Y otros vecinos no eran mejores, estaba el viejo de turno que se embolingaba y la mujer no lo dejaba entrar en la casa o viceversa, o los de los bajos que acabaron a hostias y con denuncias cruzadas.
La verdad es que cuando se me terminó el contrato y no me lo renovaron, me alegré. Y la inmobiliaria…que decir de la inmobiliaria…les puse un calentador nuevo Vaillant, les hice una instalación de la luz nueva por que la que había era de cables de metal envueltos en trapos y yo les dejé una de cables ignífugos y que hicieron ellos?
SE QUISIERON QUEDAR LOS 3000€ de la fianza. SI? Espera y verás. Me fui directa al abogado y cuando escucharon la palabra JUICIO en 24 horas, me devolvieron el dinero. FIN.
Luego es que os okupan los pisos..de verdad? Que pena me dais. (véase la ironía)
De ahí me trasladé a mejor zona, cerca además de donde tenía mi negocio, lo que me iba muy bien, para cerrar y poder comer en casa con tranquilidad y no de cualquier manera dentro de la tienda o gastarme dinero en el bar o recalentado del Nostrum o cualquier sitio de comida para llevar.
El nuevo piso estaba en la calle Arizala, 8 meses duré allí.

Bonito día el que hicieron la foto, pero como explico, de idílico no tenía nada.
Por otro lado, un día llegamos con unos amigos y el vecino de la derecha, en verano (sólo en verano, no sabemos por que) dejaba el router en la ventana abierta colgando.
Mi amiga me preguntó que por que lo debía hacer?
Yo contesté que seguramente, para tener mejor conexión inalámbrica.
O eso, o es que quería que el router estuviera fresquito.
Nunca te vayas a un sitio, «para un tiempo» hasta que encuentres algo mejor. Lo digo en serio NUNCA!
Sigue buscando, por que me metí en un piso que «aparentemente» estaba bien. Era un entresuelo interior, con un bonito balcón, tres habitaciones, un salón pequeño pero con luz natural y que le faltaba entonces? Según el Feng Shui, TODA LA PARTE DEL DINERO.
Poco más y me arruino.
El piso aunque estuviera «bien» tenía fallas estructurales brutales, le faltaba la parte del dinero, la parte de la salud y la parte de los amigos y los viajes, además de:
- Cucarachas en la cocina (y no unas cuantas, aquello era una infestación a gran escala, me dejé un pastizal en trampas)
- Fugas de agua en el techo del cuarto de baño (a gran escala también)
- Problemas en el balcón con la valla y el suelo
- Vecinos de mierda que o pinchaban la luz de la escalera, o como en el otro lado, moro de mierda pegándole palizas a la mujer.(y aquí si venía la policía cada cinco minutos)
- Y vecinos que te robaban las cartas de los buzones.
Y cuando me fui, después de las quejas que hice por todo y con razón, se me querían volver a quedar los 3000€ de fianza…pues nada, la palabra JUÍCIO debe ser mágica, por que me lo devolvieron de nuevo.
Que os okupan los pisos? Poco os okupan cabrones, poco os okupan.
Luego por la crisis, me tuve que ir a un piso con mi suegra, en realidad, sólo dormíamos allí y nos duchábamos, poco más, por que la vida la hacíamos en el local donde tenía la tienda, me las ingenié, para montar un mega loft para mis animales, ya que el local tenía dos plantas, y en ese momento, tenía 11 gatos, dos perros y lo que iba llegando (pájaros, ratones, hasta iguanas y tortugas de agua…es que la gente abandona cualquier animal) el caso, es que vivir en el barrio de mi ex suegra, era jugársela a ver que pasaba ese día, nos reventaron el coche dos veces o más, una vez se encontraron un tipo acribillado a balazos dentro de un coche y mi ex suegra diciendo «pero si eso está a la orden del día, en que mundo vives tu?» (claro que si guapi), quien no se ha encontrado un muerto acribillado a balazos dentro de un coche un día paseando al perro? Le contesté que en el mundo de las personas, no de los salvajes o los bárbaros.

Esto era en el barrio del Bon Pastor, cerca de La Maquinista, en la Mina, ni más ni menos, si…donde hace poco a un tipo por vender por el Wallapop una joya de lujo se lo cargaron y donde un tipo en silla de ruedas se cargó a un moro por robarle la cadena de oro…claro que si, eso está a la orden del día, orgullosa mi ex suegra de su barrio de delincuentes. De mi ex suegra, también podría hablar largo y tendido, pero tampoco le voy a dar tanta importancia, por que nunca la ha tenido.
Ya no os cuento de una de mis ex cuñadas que la echaron del trabajo por chorizar más de 18.000€…a lo mejor se pensó, que nadie echaría en falta el dinero.
Pues yo dije basta y prefería vivir con mis animales en el local antes que con ese tipo de gente. Fin. Los gitanos en comparación me parecían buenas personas.

Entonces, me metí a vivir en el local que tenía en la calle Violant d´Hongría, en Les Corts, la verdad, es que me encantaba vivir allí, había mucha tranquilidad, teníamos una discoteca gótica en la misma calle y empezaron a abrir tiendas góticas en el mismo barrio, lo que me ilusionó, por que si aguantábamos todos, podríamos hacer una buena zona de reunión, ya sabéis, si estás solo, sólo vendes tú, pero si hay muchos, mucha más gente se mueve por la zona.
Fue una pena que las tiendas no duraron una puta mierda, pero yo permanecí allí, 7 años (creo que es el tiempo que más he permanecido en un sitio) y cada fin de semana quedábamos con amigos, hacíamos espaguetis a la carbonara, o comprábamos pollo asado con patatas y croquetas, y nos atizábamos tiramisús y coulands de chocolate de postre.
Que feliz se puede ser con muy poco.
Pero casi todos mis amigos, tuvieron que irse a vivir a otros sitios por la crisis, uno volvió a Madrid, otra se fue a Inglaterra, otra a Alemania, otra se fue a Granada y así poco a poco, fueron desapareciendo un@s tras otr@s y la tienda, cada vez daba menos dinero.
Por que? Por que mi ex marido estaba loco, principalmente.
Pero cuando vi, que la cosa no tenía un cauce normal, decidí que había que volver a cambiar de registro.
Así, que decidí cerrar el negocio, con la intención de volverlo a abrir reformado y reinventado, pero nunca ocurrió, aunque lo que si ocurrió es que nos fuimos a vivir al Baix Guinardó, para ser exactos a la Calle Alcalde de Móstoles, justo cuando acaba la calle Marina.

Vivir en un sexto piso (esta vez con ascensor) fue toda una novedad, tuve que enrejar todas las ventanas, balcones y cualquier zona exterior, por que una vez pillé a mi gato en posición de saltar por la ventana, que susto me llevé.
El vecino que daba a la finca de al lado que colindaba con una de mis terrazas, se empezó a quejar de la reja a lo que yo le contesté que si quería desayunar cada mañana con mi gato en su balcón, quitaba la reja, eso si, como se quejase otra vez o le pasara algo a mi gato le metía un puro que no se iba a sentar en tres meses…nunca más volvió a sacar el tema.
Tan sólo contestó: «Entonces en casa manda el gato?» y yo le contesté: «Si señor, yo sólo pago el alquiler, pero la casa es del gato»
El piso estaba bien, hasta que ocurrieron dos cosas, la primera es que un día se me reventó una de las tuberías, cerré el agua y en el tiempo que la recogí, la de abajo se quejó de que le llovía dentro de casa y yo dije !!¿¿WHAT??!! Si si, bajé a su casa y caían gotas de agua y el techo estaba agrietado. Me quedé a cuadros.
Ya el dueño, se había ido de vacaciones sin dar los suministros de alta y el de la inmobiliaria no hizo nada (para variar) si no llega a ser, por la chica que nos atendió en la oficina de la luz y no se que más, no hubiésemos tenido ni luz, ni agua ni gas, gracias a Dios que se apiadó de nosotros.
Pero ese suelo estaba mal antes de entrar nosotros, me lo dijo la de abajo, la chica ya había tenido problemas de fugas con otros inquilinos y tanto el propietario como el de la inmobiliaria LO SABÍAN!!
Cuando llamé al de la inmobiliaria, se quiso hacer el loco, así que dije, esto te lo arreglas TÚ! «Querido» está fuera de lo que es el contenido y tuvieron que llamar al seguro, por que yo no pensaba arreglar NADA.
Lo bueno fue la cara de la vecina cuando me preguntó si el piso era de propiedad y cuando le contesté que no. Era para enmarcar su gesto, además esos pisos tenían problemas de humedades, a esta misma vecina, se le hicieron hongos negros en las paredes de la fachada…y entre estas mierdas y que teníamos en ANC al lado, con el rollo de la independencia, dije, se acabó, ni dos años duramos allí.
Que por cierto, cada día que me despertaba con el puto helicóptero de la policía vigilando el ANC, recordaba el desalojo del cine Princesa cuando viví en Volta de Colominas y cuando los disturbios de Can Vies en Sants/Les Corts, donde en la misma calle donde estaba mi tienda, estaba el «Espai Obert» un centro cívico de donde salían cada tarde los okupas a defender Can Víes de la expropiación forzada…algún día hablaré de todas esas movidas, por que tengo para hacer un libro. Sólo comento, que los contenedores de basura ardiendo, dejaron boquetes en el asfalto del Carrer de Sants…con eso está dicho todo.
Así que decidí que no iba a vivir mucho más en ese piso con aluminosis y humedades, además de que a pesar de estar cerca del barrio de Sagrada Familia, era una mierda, por que todas las calles estaban empinadas y la acera era resbaladiza, sobre todo cuando llovía y habían pocos negocios. No se, para ir a ver los partidos de fútbol, me llevaba el ordenador a un bar y la gente no paraba de pipear que coño hacía, joder pues trabajar, mientras me metía un bocadillo y mi ex veía el partido…acaso es un delito? Acaso no pagaba mi consumición? Gente de barrio cutre, que no han visto un portátil más que en las tiendas.
Me quise ir a Pueblo Nuevo, pero los precios eran abusivos y al final encontramos (bueno, encontré, por que mi ex no se encontraba ni el culo con las dos manos, puto inútil) un piso en el Carrer de Sants al lado del Campo del Barça, este si era un señor piso de 90 m2, con cuatro habitaciones (útiles reales 3) con cocina equipada, balcón de 8 metros, habitación de matrimonio exterior, un salón que quitaba el hipo, suelo de parquet, aire acondicionado y cerca del trabajo de mi ex…por el módico precio de 950€/mes…si, super módico.


Claro que en Alcalde de Móstoles, por 70 m2, 3 habitaciones y dos terrazas pequeñas, pagábamos 930€/mes…Así están las cosas en Barcelona.
El cambio fue bastante positivo la verdad, más que nada por espacio y zona, habían infinidad de transportes, bares, centros comerciales cercanos…el poco tiempo que viví allí, fui bastante feliz, pero mi sino es el del movimiento continuo, lo doy por asumido.
Y no voy a contar lo que ocurrió allí, por que da para otro post entero.
Decía mi abuela que yo era un culo inquieto, pero no es culpa mía, yo lo he intentado hacer todo, correctamente, pero el destino me la tiene jurada, no quiere que me quede eternamente en ningún sitio, ni con nadie.
A pesar de haber tenido que pelear fianza a fianza con inmobiliarias caraduras, lidiar con caseros o vecinos difíciles y tirar hacia adelante sin que nadie me regalase nada, mi hilo conductor siempre ha sido mantener mi independencia y proteger a mis animales.
Pero una cosa es que nada es para siempre y otra muy distinta es que siempre no tengas nada, más que movimiento. Y aunque hay una verdad inamovible:
sólo hay una constante en esta vida, EL CAMBIO.
Y ya me he acostumbrado. A ver lo que duro donde estoy ahora.
Y recordad, que aquí
mando yo!
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