Yo de mayor quiero ser….Rebecca
Estaba yo dándome una vuelta por Netflix y vi la película «Rebecca» basada en el libro de Daphne Du Maurier y aunque no he visto la película en blanco y negro de 1940, ni me he leído el libro…me dije ….bueno aquí sale el ilustrado de Armie Hammer…que como sumiso es bastante deleitoso para los sentidos…así que, pa’lante y a ver que tal….
Y después de verla, pensé…SI; YO DE MAYOR QUIERO SER….REBECCA!!!
La película empieza con el enamoramiento de un joven viudo, que se queda prendado, de la inocencia de la sirvienta, de una señora rica y despreciable.
Desde luego ella, nada más verlo, sabe a lo que va, como bien dice uno de los protagonistas «ésta es más lista de lo que parece» ….que gracia y que risa, me hizo ese comentario…como me reí.
Es que sólo los hombres, creen ser inteligentes y creen saber hacerse los tontos mejor que nadie….que ego más grande tienen…
Si, es verdad, es espabilada, pero hasta que punto? Por que yo con ese tipo, por mucho dinero, muchos halagos y muchos coqueteos, no me acercaría a más de 10 metros.
Pero claro, a veces, para alguien que no tiene nada….una persona agradable a la vista, con poder, dinero, encanto, seguro de si mismo, con tema de conversación y buen sexo…. es una buena alternativa.
Desde luego, es el guión más machista de la historia. Luego explico el por que, pero hay que reconocer, que estamos hablando de otra época, otra forma de vida, donde las mujeres, carecían de independencia económica y siempre, su máxima aspiración era casarse y tener descendencia y donde los hombres, hicieran lo que hicieran, siempre tenían disculpa, por A o por B, ellos nunca eran culpables de nada, siempre era por algo que no podían controlar o reprimir.
Sólo recuerdo una película protagonizada por Tyrone Power (Testigo de cargo) donde ahí, se ve claramente, la naturaleza humana en su más baja expresión… y sobre todo, la naturaleza de los hombres….
Continúo.
Después de la Luna de Miel, llegan a la mansión del (a partir de ahora) «colega» con más mayordomos y sirvientes de la historia. Pedazo casoplón de tres pares de copones, lleno de cuadros, figuras, obras de arte, libros, muebles regios y cortinas y telas de la pifostia bendita.
Vamos, que al colega además de sobrarle los júrdeles, es descendiente de nobles y heredero de fortunas varias, además de empresario de éxito y bla bla bla….si es que lo tiene todo el cabrito…pero luego empiezan a verse cosas raras, que si los perros persiguen sombras por la casa, que si el «colega» es sonámbulo, que si la R de Rebecca está hasta en la sopa, los pañuelos, las toallas, las sábanas, los tapices, los sellos, las cartas, los libros….
En fin…que la muerta está viva, no…lo siguiente, esa no se ha largado de allí en la vida, todavía deambula de un lado a otro, con su ex sirvienta…lamiendo el suelo que pisaba la Rebecca de las narices.
El «colega» no suelta prenda y cada vez que algo le recuerda a la Rebecca, se pone frenético y se cabrea cual niño al que le regañan que ha hecho algo malo.
Además, el «colega» se pasa media vida fuera, trabajando, sin decir esta boca es mía y vuelve de uvas a peras, sin dejar órdenes, disciplinas, advertencias o una guía de lo que tiene que hacer la protagonista, dejándola a solas, delante de un mundo complejo, lleno de normas y etiquetas, donde no es bienvenida, es despreciada y nadie la apoya o le da explicaciones de nada.
Desde luego si soy yo, me dedico a ir de compras, comer, levantarme a las dos de la tarde y hacer deporte…y aprender a tocar el piano…no se, mucho tiempo libre veo yo ahí.
Realmente, aquí el «colega» en realidad, lo que está haciendo, es dejarla completamente desorientada, precisamente a propósito, para que ella se vaya buscando la vida y vaya enterándose de cosas por si misma, por que él, es demasiado COBARDE para explicarle toda la verdad. Además de ser un manipulador de cojones.
De esta manera, cuando llegue el momento, le explicará las cosas a su «manera» y parecerá, como la víctima de un accidente que no fue tal, pero que él no pudo «evitar» por estar «sometido» a vejaciones…..y humillaciones varias… (excusas)
Ofú….que cansino….además van apareciendo personajes, como el primo de la Rebecca….que es otro elemento (es el que suelta lo de «ésta es más lista de lo que parece») o el chico con retraso, que aparece en la casa de la playa….Hay que decir, que tanto el vestuario, la escenografía, las decoraciones, los maquillajes, están fielmente adaptados a los años 20/30…hasta los peinados…ahí le doy un 10 sobre 10 al de diseño, vestuarios, maquillaje, escenografía…etc etc…
El caso, es que para mi, hay dos momentos en que dije..¿.Rebecca?…Rebecca es una dominatrix como la copa de un pino, Rebecca era una mujer adelantada a su tiempo y a su condición, por que no le debía nada a nadie y se lo podía permitir todo! No se sentía inferior. Ni tenía remordimientos y carecía de sentimiento de culpabilidad.
El primero es:
Cuando la sirvienta devota malsana enfermiza y siniestra, «pesca» en la habitación de Rebecca a la protagonista, a la cual accede, después de abrir una puerta, pasar a una sala llena de espejos de hoja rectangular vertical y entre ellos se abre otra puerta, que da a dicha habitación preciosa, pero más fría y gélida que el castillo que se monta la Frozen de Disney….
Donde todo es blanco nácar, azul perlado….con preciosas lámparas de araña con lágrimas de cristal, un precioso tocador con espejo lleno de perfumes y cepillos, papeles de seda y satén en las paredes, cortinas de satén y encaje, una preciosa cama con dosel con mosqueteras de gasa transparente, sillas y mesas de metal y cristal….
Esa, es la habitación de una dominatrix, sólo le faltan las cadenas de plata, los collares para los cucarachos, los potros y las cruces de San Fernando….pero en plan barroco/chic
Eso es una mazmorra en toda regla. A mi nadie me lo quita de la cabeza….es más fría que los iglús del polo norte…ahí se montaban sus juergas la Rebecca y los cucarachos, entre ellos el «colega» que debía participar como voyeur….
Sólo me imagino al «colega» peinando a la Rebecca y la sirvienta masajeándole los pies….vaya tela….
Y la segunda vez, es:
Cuando al final, el tonto pollas del colega, le suelta a la protagonista (su actual esposa) que fue él quien se la cargó de un tiro, por que (y aquí es cuando empieza a victimizarse…pero las frases lo delatan) según él, le amenazó con que estaba preñada y él no podría saber nunca si el hijo era realmente suyo, que lo maltrataba y lo humillaba detrás de las bambalinas, de la imagen de esposa fiel, alegre, encantadora y perfecta que era, pero que le ponía los cuernos hasta con su propio primo, hasta con el asesor financiero del colega….pero (y he aquí la frase que lo delata) «Ella me dijo, que no pensaba dejar de tener la misma vida que llevaba antes de casarnos y que seguiría teniendo el mismo desfile de hombres en su piso de Londres después del matrimonio y que él aguantaría lo que fuese por que no podía humillar a su familia, con un divorcio»
TRADUCCIÓN: Se perfectamente lo que es esta mujer y aún con todo y con eso, me voy a casar, a ver si la cambio, por que la quiero sólo para mi, la meteré en mi mansión, en mi jaula de cristal, en mi fortaleza, en mi territorio, la enjaularé cual animal salvaje y la dominaré hasta que deje de ser lo que es, excepto para mi y cuando a mi me interese.
FIN.
Si, el puto COBARDE del colega, no era capaz de divorciarse por que en realidad no quería ( lo de la humillación del divorcio no era más que una excusa) y aún con todo y con eso, se lo permitió TODO, por que vio, que no podía con ella. Ella era más manipuladora de lo que era el colega y se dio cuenta, que el instinto, no se puede dominar. Hay seres en este puto mundo, que por mucho que intentes doblegarlos, JAMÁS hincarán la rodilla ante nadie, excepto, ante si mismos.
Y ahí es donde voy con el machismo de la historia.
Contado de cierta manera, parece que al tener ella, una enfermedad terminal, no es capaz de enfrentarse a la misma y sentirse vulnerable y «decide» de forma instintiva o premeditada, llevar al colega hasta el límite, para que le quite el lastre del suicidio, puesto que la enfermedad que tenía, iba a ser dolorosa, degradante y muy desagradable….
Encima es un cancer de útero….como dando a entender….que si practicas mucho el sexo….lo más seguro es que Dios te castigue con una enfermedad en «tol» coño.
Vamos, que un poco más y como la Rebecca se iba a morir igual, el colega tan sólo le dio el patadón a la otra vida y no era responsable directo de su muerte, puesto que ella lo llevó al delirio y además hubiera muerto igual e irremediablemente….
No querid@s lectores de mi fantambuloso blog, NO!
El colega es un asesino y un sumiso con unas cornamentas más grandes que las de un ciervo de 19 puntas, es un voyeur, un tipo que le ponía cosa mala la doble vida de su soberana esposa, de la cual ella, no se escondía (al menos hacia él) y además se la restregaba por la cara cuando le salía del toto.
Por que podía y por que el colega era DÉBIL, pero DÉBIL de COJONES por que en el fondo, sentía asco, remordimientos y le excitaba a partes iguales.
Como todos los sumisos. Sienten culpabilidad, pasan al hastío y luego pasan a la excitación en cero coma, de un momento a otro y viven así embelesados de personas, a las cuales no pueden manipular con sus sollozos y sus llantos y manipulaciones y desean conseguir y poseer esas cualidades, que ellos jamás tendrán…por que así se nace o no se nace….
Y si, el colega, ES SUMISO y aunque suelta la frase «yo la detestaba» me creo más a la siniestra sirvienta cuando dice «El nunca será feliz…antes reía mucho, ahora nunca se ríe» y es verdad, el colega no puede ser feliz con personas normales, puede entretenerse, puede disimular, pero en su interior, sin esa «chispa» esa «luz», ese «destello» de lo que sea que tuviera la Rebecca.
Son como las luciérnagas, para las serpientes, no las persiguen por hambre o necesidad, las persiguen, por que no soportan que brillen en la oscuridad con su propia luz.
No os fiéis de la historia del colega….por que no es tal historia, no tenéis toda la información de primera mano de todos los integrantes.
Y luego la otra frase que aún le delata muchísimo más, (cuando van en el coche después de que todo ha pasado y las cosas vuelven a una cierta «normalidad» ) es: «Sabes lo que más odio de ella, lo que se ha llevado de ti, esa mirada divertida y extraviada» …claro…esa inocencia o sensibilidad….que posiblemente le gusta destrozar de personas que no son como él…y hacer responsable a terceras personas, que no están y no se pueden defender…
Por que Rebecca, ni se ha encontrado con la protagonista….pero todos los que están en la historia, hablan de ella, como si continuara a su lado, haciéndola responsable, de lo que ellos se hacen a si mismos.
Y hasta aquí, mi disertación sobre esta película, que recomiendo encarecidamente, por que ver a Armie Hammer es siempre agradable, aunque interprete a un asqueroso cucaracho.
Y recordad siempre que aqui; MANDO YO!!!








